Fue muy claro el senador Héctor Yunes reitera sus coincidencias con el también senador José Yunes Zorrilla y es iterativo en el tema de la corrupción: “No tenemos problemas con la honestidad, ni requerimos de prestanombres para esconder lo que con esfuerzo hemos ganado. Nunca hemos tenido que desocupar un espacio laboral de la noche a la mañana por haber defraudado confianza alguna”, califica de “barbarie” regresiva la propuesta de una la gubernatura de dos años, porque “más allá de nuestra convicción compartida de que en un bienio poco se puede hacer para sacar a Veracruz de la sala de terapia intensiva en la que nos tienen, estamos resueltos a impulsar  un proyecto que no es de dos, ni de seis, sino de ocho”. Suena a mensaje subliminal su dicho sobre cerrarle “el paso a quienes ven a Veracruz como un botín político, pero sobre todo económico”… traicionar a Veracruz sería consentir su saqueo, tolerar el acuerdo de pasillo, que la improvisación sea el sustento de la política, y que obcecados del poder pretenden perpetuarse prendidos de la ubre de un Gobierno descalcificado por la succión extrema a la que lo han sometido”.