Por Claudia Guerrero Martínez
20 de mayo del 2015

Conoce, inteligentes lectoras y lectores a Juan Manuel Portal Martínez. Seguramente que sí, pues actualmente es el Auditor Superior de la Federación. Curiosamente y por un largo periodo, es el titular de la ASF, que comprende del 2010 al 2017 y su designación fue aprobada por más del 90 por ciento del Pleno de la Cámara de Diputados, durante el 2009. Este funcionario federal ha sido el encargado de detectar desvíos de recursos federales, corrupción y anomalías en Cuentas Públicas de las diferentes entidades federativas. Y también, igual de curioso, en sus anteriores cargos, fue por ocho años, Auditor Especial de Cumplimiento Financiero, cargo que coordinó y supervisó la práctica de auditorías financieras, de desempeño y de cumplimiento legal en las entidades fiscalizadas. Y eso, igual de curioso, Javier Duarte de Ochoa lo sabe. Le cuento.

Si bien, en el Resultado de la Cuenta Pública 2013, ésta revela serias deficiencias, mala planeación y ejecución de programas públicos; además, irregularidades en el ejercicio del gasto, malos sistemas de control interno, entre otras linduras.. También, son evidentes los hallazgos en los desvíos de las transferencias que reciben los Gobiernos Estatales y Municipales en los rubros de educación, salud o seguridad y estos son usados para otros fines. Y así se detectan recursos depositados en cuentas bancarias distintas a las autorizadas, como es el caso de Veracruz, estado con el mayor número de irregularidades (17.3 por ciento), seguido por Michoacán (9.9 por ciento) y Jalisco (8.6 por ciento). Asegura la ASF que enfrenta tres obstáculos que limitan las auditorías: La falta de castigo, ya sea administrativo (inhabilitación, multa, amonestación) o penal (cárcel). Pero también, cuando el propio Juan Manuel Portal Martínez protege a administraciones estatales, entonces nos explicamos el por qué prevalecen estos tres obstáculos. Les contaremos una historia de terror, como muchas otras se protagonizan en nuestro bello, pero saqueado Veracruz.

En una reunión entre pocos asistentes y conocidos personajes, se dijo toda la verdad y se supo el cómo, cuándo, quién o quiénes y el por qué. La cantidad de 120 millones de pesos sería el pago, en el mes de febrero y pactado entre Javier Duarte de Ochoa y Juan Manuel Portal Martínez, para que este último, fuese el encargado de suavizar y recomponer solventaciones a las Auditorías de la Cuenta Pública 2013, en las diferentes dependencias estatales de la administración de Javier Duarte. El dinero llegaría completo a las propias manos del Auditor Superior de la Federación, por la vía de un mensajero. Pero al reunir el recurso, la administración de Duarte sólo consiguió 50 millones de pesos y para que no hubiese arrepentimiento entre ambas partes, la orden era tajante: El mensajero llevaría la cantidad reunida, antes de que Portal Martínez se arrepintiera.

Ya en camino, el mensajero tenía muchos demonios en qué pensar y su ambición desmedida lo haría cometer los peores errores. Llegando a su destino, en la oficina de Juan Manuel Portal preguntaron a quién anunciarían: Y el mensajero se presentó como el Secretario de Finanzas y Planeación, Mauricio Audirac Murillo y que venía de parte del Gobernador Javier Duarte de Ochoa. La secretaria no lo hizo esperar y lo pasó de inmediato. Ya reunidos, Portal Martínez preguntó si el recurso venía completo. Audirac sólo movió la cabeza mostrando un no y le explicó al funcionario federal que Veracruz estaba en quiebra y con problemas financieros y por eso, no cuentan con liquidez para reunir la cantidad pactada. Portal se limitó a mover la cabeza mostrando incredulidad y le dijo a Audirac que si no era completo el dinero, el pacto se rompía, pues no veía interés del Gobierno veracruzano. De regreso, los mismos demonios le dictaban al oído de Audirac: “¡Al diablo con Portal, Duarte y todos, pues me quedaré con el dinero. Total, entre ladrones te veas!”

Llegando a la oficina principal de Palacio de Gobierno, en la capital del Estado, Mauricio Audirac le dijo mentiras al empleado de los veracruzanos, Javier Durte: “Misión cumplida Jefe, Portal Martínez ya recibió el dinero y va a esperar el resto”. Días después, el titular de la ASF llamó a Duarte para decirle que el pacto se rompía y que las Auditorías llegarían como cascada y el Penal de Pacho sería la nueva casa de muchos ex y funcionarios estatales. Duarte asombrado, le dijo que el resto llegaría en horas, por lo que Portal, con risa incrédula, le aseguró que su mensajero se robó la “lana”.

Al conocer esto, Javier Duarte, iracundo y traicionado, manda a llamar a Mauricio Audirac para que en ese momento firmara su renuncia al cargo y que regresara los 50 millones en cuestión, señalándolo de ladrón y robarle al Gobernador de Veracruz. Horas más tarde, un nuevo mensajero llevó el dinero robado y el resto faltante, para mostrar a Juan Manuel Portal que había intención de renovar el trato pactado.

Y ustedes inteligentes lectores se preguntarán cuáles serán las funciones del titular de la Auditoría Superior de la Federación. La respuesta es que las observaciones que se realizarían a la Cuenta Pública 2013, ya fueron planeadas para ser solventadas y no ir más allá. Además, las auditorías serían recompuestas, desde las compras, contratos y hasta “enderezar” a proveedores inexistentes o fantasmas. Los auditores serán los encargados de omitir graves anomalías y la función de los despachos contables es cambiar toda la información contable-administrativa. Para que al final, Veracruz pase de panzazo, después de solventar las observaciones. Habría algunos ex funcionarios inhabilitados por tres, cinco y diez años y después, salvar a muchos de ir a la cárcel, evitando el descrédito de ésta terrible administración duartista.

Como vemos, las denuncias públicas, las notas periodísticas, señalamientos de corrupción y desvíos de recursos, son en vano, si los entes auditores federales están al servicio de administraciones estatales corruptas. Es lamentable, que al final del día, muchos ex y funcionarios, muchos de ellos candidatos del PRI y Verde Ecologista a la diputación federal de Veracruz salgan airosos de los señalamientos de desvíos de recursos, malversación de fondos y enriquecimiento ilícito personal, con ayuda de estos funcionarios federales, como es Juan Manuel Portal Martínez. Y lo más lamentable, que también, los encargados de fiscalizar los recursos, en la Comisión de Vigilancia del Congreso de Veracruz, sabían de ésta transacción y pago, convirtiéndose en cómplices de un sistema corrupto que con dinero, todos, pretenden salvarse de no pisar la cárcel.

Notita importante: Dicen que de la calumnia, algo queda y el policía duartista Juan Antonio Nemi Dib deberá sustentar sus mentiras, al “dictarle” a sus mercenarios columnistas y asegurar en reuniones de “amigos” que a su servidora le pagaron entre 400 y 600 mil pesos por parte de actuales funcionarios de Salud para ventilar su desaseo administrativo. El señalamiento es grave y lo tendrá que comprobar. De eso nos encargaremos.

Contacto:

Dudas y comentarios: claudiaguerreromtz@nullgmail.com

Visite: www.periodicoveraz.com

Twitter: @cguerreromtz