Como si fuera un consuelo de muchos leemos que Quintana Roo, Nuevo León y Coahuila mantienen una deuda pública mayor a sus ingresos, es decir no le alcanzan los recursos disponibles para poder cubrirla. Quintana Roo debe el 104% de los recursos totales del estado; Nuevo León y Coahuila padecen un mal parecido. Pero otras entidades no le van a la zaga: Chihuahua, Veracruz, Sonora y Nayarit incrementaron considerablemente su deuda en los últimos 10 años. Nuestro estado debía en 2004 el 0.9% del PIB estatal y para 2014 aumentó al 4.7%. De acuerdo a cifras proporcionadas por la Secretaría de Hacienda, la deuda pública en los estados en 2007 era de 186 mil 470 millones de pesos y al cierre de 2014 esa cifra de triplicó para cerrar en más de 510 mil millones de pesos. Lo peor en el caso de Veracruz es que las participaciones se han comprometido en gran medida y esto reduce considerablemente el nivel de los ingresos del gobierno, sin demérito de que haya una explicación fehaciente del destino al dinero de la deuda.