Hablando Derecho
Por Tomás R. Domínguez Sánchez
27 de mayo de 2015 

No cabe duda que los tiempos actuales son especialmente sorprendentes, lo digo porque siempre que pensamos que lo hemos visto todo, ¡resulta que no! Porque siempre surge algo nuevo, algo que nunca antes se había presentado, y termina por sorprendernos; pero lo peor no es eso, lo peor es que aun cuando la historia hace de las suyas registrando todos estos acontecimientos en las páginas del pasado estos se sigan presentando en nuestros días; lo mismo pasa cuando sale una nueva ley que pretende poner orden y ayudar al Estado para que podamos seguir viviendo en sociedad; en esta ocasión quiero platicarles en concreto del marco normativo que rige al transporte público y privado en la entidad y la violación flagrante y constante que se comete en contra de los propietarios y conductores de los automóviles particulares.

En primer lugar quiero decirles que el derecho también se rige por principios generales que son dogmas establecidos para el buen ejercicio de la profesión y de entre los cuales quiero platicarles ad hoc a este tema, son el principio de legalidad y de certeza jurídica, ambos van siempre de la mano porque uno acompaña al otro y es así que el de legalidad se basa principalmente en que todos los actos deben estar contenidos en la ley, es decir, deben ser totalmente legales porque existe también la máxima que dice que “la autoridad sólo puede hacer lo que la ley le permite” más allá de la ley nada, y el de la certeza jurídica atiende a que debemos saber cuál es la razón exacta que tiene la autoridad para sancionar a un particular o para aplicar alguna ley.

Dicho esto, el acto que ejecuta la autoridad de tránsito al levantar con una grúa un vehículo mal estacionado constituye una violación grave al Reglamento de la Ley de Tránsito y Transporte para el Estado de Veracruz, porque de acuerdo con ese ordenamiento para que la autoridad pueda sancionar a un particular por cualquier falta, siempre debe informar cuál es el motivo exacto de la sanción a la que se está haciendo acreedor el particular, es decir, una vez que se ha determinado la falta cometida al estar estacionado en un lugar prohibido, y de acuerdo con el artículo 139 del mismo reglamento, la autoridad debe decir con toda claridad y congruencia la sanción que se le va a aplicar al automovilista. La violación radica en la NO información al conductor porque cuando se llevan el vehículo el conductor no está presente y la verdad es que nunca se sabe el destino de la unidad que ha sido retirada por la grúa, tampoco te informa el oficial cual es el monto de la multa por estar estacionado en lugar prohibido, si es que hay uno porque luego sólo van los operadores de las grúas a quitar a diestra y siniestra vehículos, tampoco informa en cual corralón será depositado el automóvil retirado y el particular tiene que andar busque y busque por todos lados para saber a dónde fue a parar su coche, debido a esta desinformación, y en algunas ocasiones piensan en ir a poner una denuncia por el robo del carro.

Por otro lado, resulta de suma importancia resaltar la transgresión que sufre nuestra Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos que es la ley máxima y por arriba de ella no hay ley, porque su artículo 16 es muy claro y palabras más, palabras menos dice que nadie puede ser molestado en su persona o pertenencias salvo mandamiento escrito de la autoridad competente que funde y motive la causa, resulta que el retiro del vehículo constituye un acto de molestia porque es la violación directa al patrimonio de un particular y por eso es que la autoridad debe explicar detalladamente la causa y señalar la normatividad que lo faculta para esto y la verdad es que en ningún caso se cumplen estos dos artículos.

Por otra parte, el reglamento de tránsito es claro, el artículo 139 detalla la forma en la que ha de proceder la autoridad para poder sancionar, y quiero decirles que ese artículo como que lo ve porque marca el procedimiento para multar y por supuesto que cuando un vehículo es retirado nadie se entera de nada, porque la autoridad no te informa en lo absoluto porque no estas presente y la ley no contempla esa hipótesis, es decir, no dice la ley que si el conductor no se encuentra presente se deben llevar el vehículo sin decir nada, y recordemos que la autoridad sólo puede hacer aquello que la ley le permite y nada más, no puede hacer actos que no estén en la ley, también dice el mismo artículo que la autoridad debe llenar y expedir una boleta que indique la sanción y entregar el original al particular y resulta que te entregan una copia de la boleta en el corralón cuando este no es el facultado para entregar las boletas de infracción.

Para finalizar recalco que los principios de legalidad y certeza jurídica se trastocan con este tipo de actos de autoridad, porque esta no cumple con los requisitos legales y se podría interponer un recurso para exigir la nulidad del acto por las violaciones que representa al artículo 139 del mismo reglamento de tránsito del estado la NO información de la multa que el particular se hace acreedor, y que ni enterado está y cuando se entera resulta que su unidad fue dañada por la grúa y no quieren hacerse responsables por los daños, pero esa es otra historia.

 

 

Comentarios:

skart20@nullhotmail.com