Cualquier alcalde o ex alcalde que haya tenido que solventar observaciones dictaminadas por el Orfis sabe por experiencia cómo rebasar esos inconvenientes. Aunque se ignora si al interior del órgano de fiscalización prosiguen las viejas prácticas de la doble acta, una buena, la que presenta el cumplimiento de las observaciones y otra, la que acuerda con la realidad del desvío; esta última prevalecerá si no hay el consabido “arreglo” para que cobre vigencia la primera. Ese camino ya lleno de baches por el tráfico pesado y continuo de ex alcaldes que han sabido y podido “arreglar” las observaciones lo conoce un buen número de políticos que en sus respectivos municipios se convirtieron en millonarios a su paso por la alcaldía, los conocen todos, menos en el Orfis, que ahora informa que de la cuenta pública 2013, 23 ayuntamientos y el fideicomiso público túnel sumergido de Coatzacoalcos no pudieron solventar 453.8 millones de pesos. En contraste, 47 ayuntamientos, dos entidades paramunicipales y el ente estatal Secretaría de Comunicaciones sí pudieron solventar.