No deja de ser lamentable que se pida más dinero para destinarlo a la seguridad pública en Veracruz cuando debiera dedicarse a la compra de medicamentos, a la reparación de equipo médico y a mejorar la infraestructura hospitalaria de la entidad, hoy por hoy en lamentables condiciones. Si bien es cierto que es verdaderamente grave el problema de la inseguridad que se vive, no menos cierto es que se requiere un cambio de estrategias para combatir al crimen, programas de prevención del delito y unidades de inteligencia, entre otras y, obviamente menos corrupción.