Fumar 1

Yasmin Mariche

Veracruz- 2015-05-3109:49:35-

Detonar la pastilla de un encendedor para prenderle fuego a un tabaco puede ser una de las armas más mortíferas, totalmente silenciosa y de lento avance.

En nuestro país es una de las principales causas de muerte por cáncer en hombres y mujeres, además deteriora el funcionamiento de órganos vitales afectando así la calidad de vida.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, cada seis segundos, aproximadamente, muere una persona a causa del tabaco, catalogándose como la mayor pandemia del siglo XX.

Según explican los especialistas, el tabaco y el alcohol se encuentran, dentro del sistema de salud pública, como los factores más nocivos asociados a padecimientos crónicos como el cáncer, cardiopatías y complicaciones en enfermedades crónico degenerativas como la diabetes.

Sin embargo, a diferencia de otras adicciones, el tabaquismo es tolerado socialmente ya que su consumo es totalmente legal.

No obstante, su aprobación legal, fue una respuesta que se generó décadas atrás debido a que, pese a ser ilegales en su momento, las autoridades federales nunca pensaron en un programa de control de ingesta o para que no fuera consumida en diversos sectores de la sociedad adulta.

Daño irreversible

La doctora Martha Verónica Cendejas, titular del Centro de Atención Primaria de Adicciones del sistema de Salud Pública, explica que en el tabaquismo no importa si se fuma uno o varios cigarrillos, si su ingesta es ocasional o habitual el impacto que genera en la salud es prácticamente irreversible y acumulable, dañando cada vez más al organismo y muchas de sus funciones naturales.

La nicotina, responsable de generar recreaciones neuronales en el cerebro, genera dependencia y adicción haciendo que sea casi imposible abandonarla en la medida que el consumo tiende a ser creciente.

“La nicotina es la que crea esta dependencia tan importante y un vínculo tan adictivo al tabaco, principalmente al cigarrillo. La situación con el tabaco es muy similar al de algunas otras drogas, ya que de forma indirecta hace que se secreten drogas, sustancias en nuestro cerebro, que nos hacen sentir un placer indescriptible.

“También aleja el cansancio al ser un estimulante del sistema nervioso y nos mantiene en un estado de alerta, lo que nos lleva a pensar que se pueden hacer algunas cosas mejor o que se puede aprender más”, acota la especialista.

Verónica Cendejas abunda que a la fecha no existe un solo paciente que haya iniciado y continuado su tratamiento para desintoxicarse por voluntad, a menos que cuente con una condición de salud limitativa que lo obligue a hacerlo.

Aseveró que la dependencia a la nicotina es tan fuerte que a nivel mental y físico se genera un colapso sistémico nervioso que reacciona ante la falta de ella, lo cual hace que sea aún más complejo dejar el tabaco sin el acompañamiento de medicamentos especializados.

“El fumador necesita saber que no es voluntad lo que necesita, es lo primario decir bueno debo dejar de fumar, quiero dejar de fumar o tengo que dejar de fumar, por cualquiera que sea la situación.

“Debemos entender que si no iniciamos con un proceso médico que acompañe a una terapia conductual, no vamos a tener éxito, principalmente por la dependencia física que esta droga proporciona al cerebro”, puntualiza la doctora.

LA NICOTINA ES TAN ADICTIVA COMO LA COCAÍNA

El 90 por ciento de las personas que tienen cáncer son fumadores, revela el doctor René García Toral, neumólogo del Hospital Regional de Alta Especialidad en Veracruz.

El especialista indica que las enfermedades generadas por el tabaquismo son más mortíferas y limitativas que cualquiera que sea similar, pero producida por razones genéticas, incluso en el caso del cáncer de pulmón que es la responsable de más muertes que otras manifestaciones de esta padecimiento.

 

Fumar 2

 

“Son alrededor de cinco millones de personas que mueren cada año, por efecto del cigarro, 165 muertos por día en el país. El consumo se ha ido incrementado y se ha ido asociando también con altas cantidades de cáncer.

“El principal cáncer que ocasiona el tabaquismo, es el cáncer de pulmón, este es el segundo más recurrente en hombres, solo después del de próstata, pero es el más mortífero. En el caso de las mujeres, el de pulmón ocupa el tercer lugar en muertes después del cervicouterino y del de mama”, explica García Toral.

El más agresivo

El cáncer generado por el tabaquismo es producido a través de microcelulas, lo cual lo hace más agresivo, pues no reproduce síntomas hasta que el paciente se encuentra en etapa terminal, esto hace que la calidad de vida de disminuya drásticamente.

El neumólogo señala que el cáncer de vejiga, laringe, esófago, páncreas, son otras de las manifestaciones del tabaquismo.

Explica que los pulmones también son directamente impactados por el humo del tabaco y las sustancias que contiene, las cuales generan daño y destrucción, lo que genera la enfermedad conocida como enfisema pulmonar.

“Aunque la persona deje de fumar después, el pulmón se seguirá autodestruyendo, le llamo canibalismo porque se come a sí mismo, y eso es lo que se conoce como enfisema, que es un pulmón que se pica, que se destruye, aunque no todos los que fuman lo tendrán porque hay cierta tendencia a la predisposición genética”, puntualiza.

García Toral refiere que el tabaco además es responsable de generar complicaciones asmáticas, bronquitis crónica, arritmias, cardiovasculares, entre otros padecimientos.

Daña cada parte del cuerpo

El médico neumólogo confirma la penetrante adicción que genera la nicotina, adhesión igual a la generada en el consumo de una droga ilegal como es la cocaína.

“El efecto de un cigarro sobre la presión arterial es inmediato, si la persona es isquémica y tiene un problema cardiaco y no lo sabe, cada cigarrito le está afectando al momento su corazón porque produce lo que llamamos vaso espasmo.

“Es un vaso constrictor arterial, ese es el efecto inmediato, entonces la persona va a tener problemas de disfunción eréctil, puede tener problemas a nivel cerebral, y lo más grave, puede tener problemas a nivel de circulación cardiaca”, expone el especialista.

Menciona que la combinación del tabaco con otros elementos legales que son nocivos para la salud como el alcohol o el propio café, pueden llegar a generar consecuencias graves e irreversibles para la salud.

El neumólogo desmintió que la nicotina tenga una función relajante en el sistema nervioso, a lo que refiere que la única asociación que existe vinculada a este “efecto” -tan amado por quienes disfrutan de un cigarrillo- es la sensación de ansiedad que llega a tener cualquier adicto cuando logra conseguir el objeto de su deseo.

“El cigarro ocasiona una dependencia física, no nada más psicológica, el fumador cuando deja de fumar empieza a caer en ansiedad, le sube la presión, empieza a tener temblor, taquicardia, algunos tienen alucinaciones y cambio de carácter, se ponen nerviosos, histéricos y fuman y se calman, porque es el comportamiento de un adicto”, expone el médico.

Sin conciencia preventiva

García Toral, neumólogo del Hospital Regional, comparte que en un país de tercer mundo como es México, no es extraño que la población cuente con una conciencia preventiva en materia de salud equiparable a ello, por lo cual la gente no previene.

Insiste que por ello, la mayor parte de los pacientes que buscan a atención médica no van a prevenir sino a tratar de solucionar el grave problema que ya tienen, aseveró que incluso llegan personas casi en estado de muerte.

“Aquí nadie viene a intentar de dejar de consumir el cigarro, tengo cero consulta de gente que viene por tabaquismo como apoyo para dejar de fumar.

“La gente que aquí viene, se viene ahogando porque ya requieren oxigeno por un enfisema, una bronquitis o un cáncer en etapa terminal, desafortunadamente la gente no sabe prevenir, prefiere ignorarlo”, explica el especialista.

Esto hace que la mayor parte de los diagnósticos sean mortales e irreversibles, porque la gente acude a resolver dolores intensos o porque ya no pueden respirar.

En ese sentido, el neumólogo exhorta a que se cambie la idiosincrasia de la omisión, y comenzar a pensar en función al futuro que desean.

“La gente tiene que pensar que los pulmones que tienen, le tienen que aguantar hasta que llegue a viejo, eso no lo piensa el jovencito que tiene 16 años, ellos piensan que van a vivir así toda la vida.

“Creen que seguirán siendo adolescentes toda la vida, por eso sus papás tienen que hacerles ver que tiene que cuidar el tiempo que tiene para que le dure hasta que llegue a los 80 años, bien y sano”, comenta García Toral.

Compartimento adictivo

Cuando un fumador deja de hacerlo, su cuerpo reacciona al sentir:

Ansiedad

Alza de presión

Temblor

Taquicardia

Alucinaciones

Cambio de carácter

Nerviosismo

Histeria

Ahora inician siendo niños

En el Centro de Atención Primaria de Adicciones ubicado en el municipio de Veracruz, no solo se atiende adultos o adolescentes, sino que ahora al grupo de adictos al tabaco se añade un nuevo sector: el de los niños.

La mayor parte de las personas que en su etapa adulta fomentan habitualmente el consumo del cigarro, iniciaron durante la época en la que aún eran adolescentes, entre 14 a 17 años.

Sin embargo la doctora Martha Verónica Cendejas, titular del CAPA, expone que ahora hay pacientes de hasta 10, 12 o 13 años, situación que ha comenzado a preocupar.

“El aumento se ha visto en el consumo del adolescente, de hecho es una droga de entrada, es una de las primeras que consumen los jóvenes, los niños, para posteriormente empezar a consumir drogas ilegales”, enfatiza la especialista.

Explica que regularmente se inicia en esta etapa de la vida, buscando replicar un patrón conductual o social vinculado con la figura materna o paterna, o incluso por personas cercanas que tienen alguna relevancia en sus vidas, así como el medio ambiente en el que se desenvuelven.

“Lo hacen porque piensan, si a ellos no les pasa nada, a mí tampoco”, añade Cendejas.

Menciona que incluso existen predisposiciones genéticas que estimulan a algunas personas a convertirse en fumadores, lo cual también las hace más propicias a tener un daño pulmonar o de otro tipo.

AGENCIA IMAGEN DEL GOLFO