Es más que evidente el desgaste que ha sufrido Miguel Ángel Osorio Chong en su cargo de Secretario de Gobernación, si el presidente Peña Nieto lo quiere conservar al interior de su equipo debe trasladarlo a otra área, política por supuesto, y qué mejor que a la dirigencia del PRI en relevo de César Camacho, a quien se ubica ya como coordinador de la bancada priista en la Cámara Baja. La incógnita está en el derrotero de Manlio Fabio Beltrones, a quien se considera candidato natural al PRI, aunque en política la naturaleza poco interviene. Lo cierto es que Peña Nieto no puede dejar a la deriva de su proyecto sucesorio al PRI, salvo que confíe plenamente en que Manlio Fabio hará lo que desde el gobierno se le instruya. Un albur.