Por Armando Ortiz
07 de mayo de 2015

Con el transcurrir de los días son varias ya las personas que han mostrado su interés por llegar a la rectoría de la Universidad Popular Autónoma de Veracruz que, no sobra decir, fue fundada y regida por el profesor Guillermo Héctor Zúñiga Martínez. Y no sobra decirlo porque la universidad surge de una necesidad, de una búsqueda, de un ideal: Llevar la educación hasta las partes más recónditas del estado de Veracruz. Es por ello que desde su surgimiento la UPAV se ha preocupado por despertar el interés de aquellos promotores de la educación para que vayan a las comunidades más apartadas y ofrezcan educación a las personas que creían perdida toda oportunidad.

Desde sus inicios como Instituto Veracruzano de Educación Superior, el objetivo era brindar enseñanza media y superior a las comunidades que difícilmente podrían tener un plantel. Fue mediante la organización, la reunión de alumnos, el estudio y las experiencias compartidas como se fue creando una dinámica de autoaprendizaje que a ha brindado sus frutos.

En el 2014, y como parte del proyecto editorial de la UPAV, publicamos el volumen UPAV: Sueños, retos y resultados, que reúne una gran cantidad de experiencias de alumnos que lograron sacar adelante la preparatoria o una carrera universitaria. Por ejemplo, Octavio Rosendo Pineda, un ejemplo de valor y esfuerzo, sufre de una discapacidad que lo obliga a caminar con muletas. Él es un joven de 24 años que logró egresar de la licenciatura de Educación Deportiva. Al respecto dice: “La UPAV me mostró el camino de la superación y del éxito, gracias a que me dio la oportunidad de prepararme ahora soy un profesionista. Disfruto mucho de mi trabajo; me enorgullece estar al frente de niños de cinco a doce años como maestro y ser un ejemplo de vida para ellos, así como para la sociedad, enseñarles que no existen limitantes para alcanzar las metas trazadas”. Como este muchos son los ejemplos de vida, sólo algunos se han logrado reunir en el volumen UPAV: Sueños, retos y resultados, pero hay miles de historias de éxito que la gente cuenta en todo el territorio veracruzano.

La UPAV funda su éxito en la voluntad. Primero en la voluntad de sus estudiantes, pero sólo de aquellos que toman la oportunidad de estudiar y a pesar de las circunstancias, en algunos casos muy adversas, sacan adelante su causa educativa. En segundo lugar, en la voluntad de los asesores solidarios que conducen el entusiasmo de esos jóvenes y los coadyuvan a conseguir sus metas. La otra parte del éxito de esta universidad radica en la rectoría de un hombre que tenía muy clara la misión y los objetivos de la UPAV; todos sus esfuerzos se enfocaban en que esa misión y esos objetivos se cumplieran.

Yo me pregunto si todos aquellos que buscan la rectoría de la UPAV están conscientes de estos puntos, yo me pregunto si aquellos que buscan la rectoría de la UPAV lo hacen buscando satisfacer sus propios intereses; ¿acaso crean que podrán encontrar alguna ganancia económica en la UPAV? ¿Acaso creerán que el prestigio de educadores les podrá llegar por decreto?

Independientemente de si llenan los requisitos para aspirar a ser rectores de la UPAV, cada aspirante debería ver cuáles son sus verdaderos motivos para buscar la rectoría. Si en ese examen de consciencia se dan cuenta de que sus motivos son egoístas, mejor buscarle por otro lado, porque le legado de Guillermo Zúñiga Martínez no puede ser derrumbado por alguien que sólo quiere satisfacerse a sí mismo. Entonces el sueño de una educación del pueblo y para el pueblo se podría convertir en pesadilla.

 

Contacto:

aortiz52@nullhotmail.com