“¿Estamos en guerra? En Milenio, el articulista Román Revueltas Retes, escribe que: “en este país las mafias desafían ya el poder del Estado. Lo sucedido el viernes en Jalisco —y en Colima y en Guanajuato— no sólo marca un nuevo hito en la escalada de la violencia sino que nos muestra, de la manera más palmaria, la colosal capacidad de organización —es decir, de movilización— que están teniendo las organizaciones criminales en México. Le mandan un mensaje muy claro al Gobierno de Enrique Peña: no se metan con nosotros, señores […]. Pero, entonces ¿tan poderosos son los criminales? ¿Cuentan ya con el armamento para enfrentarse a las Fuerzas Armadas de la nación, ni más ni menos? Es difícil saberlo pero, más allá del desafío que han lanzado y de que se atrevan a intercambiar disparos con soldados, lo que resulta realmente inquietante, luego de los sucesos de este día primero de mayo, es que puedan realizar tantas acciones de sabotaje, al mismo tiempo, en diversos puntos de una ciudad y de un estado de la Federación. Porque, para ello necesitan de muchos efectivos, de la misma manera como el Ejército requiere de tropas para realizar sus operaciones […]. O sea, que enfrentamos la realidad de otro ejército, por así decirlo […]. ¿Qué posible solución hay para el problema si existe una especie de semillero, en constante crecimiento, del que se podrán abastecer permanentemente las organizaciones criminales, por más que caigan, una y otra vez, los cabecillas y los jefes? ¿Vamos a encarcelar a millones de personas?”. (Sin embargo.com).