No sin razón asegura el diputado Ahued: “Debemos comprobar que nuestro patrimonio es hecho lícito, cada año presentamos nuestro estado patrimonial y está sujeto a una revisión”. Todo encaja en la lógica de la honestidad, pero la realidad avisa que el órgano revisor de los pliegos declarativos es la Contraloría, del Estado, que está sujeta al mandamiento de quien designa a su titular, luego entonces y por consiguiente carece de la autonomía suficiente para dictaminar con libertad, una verdad comprobable en los hechos porque jamás encuentra irregularidad alguna en donde todo mundo las está viendo.