Por Sabino Cruz V.
08 de mayo de 2015

¡Oiga! espero no aburrirle con esto de las Plataformas Electorales de los partidos políticos que registraron candidatos para la contienda electoral del domingo 7 de junio; pero como le he dicho, lo hago con el ánimo de conocer la que será la agenda de trabajo una vez que asuman el cargo, y así sepa usted que exigirles, pero además, si alguno de los contendientes le quiere vender la idea de que andará por las oficinas de algún secretario de despacho, gestionando el agua, drenaje, pavimento, becas, etcétera, le “pare su carro” y exija respeto a su inteligencia.

En esta entrega toca el turno al Partido Revolucionario Institucional, quien anota en su programa de trabajo que asumen el desafío de plantear y ejecutar una política social decidida a detener la dispersión y la exclusión; y que fomente mayor y mejor acceso y cobertura de los servicios públicos (sanidad, salud, educación, cultura, seguridad, entre otros).

Del mismo documento se desprende que el PRI considera a la cultura como un derecho humano universal inherente a la dignidad de las personas y los pueblos; que para su preservación e impulso proponen: impulsar que el fomento cultural adquiera el rango de política de Estado en el contexto del fortalecimiento plural y equitativo de nuestro federalismo, que involucre concurrentemente a los tres órdenes de gobierno, con el presupuesto conveniente, y que convoque a la sociedad en su conjunto.

Instrumentar una política partidista que fiel a los principios de la izquierda social demócrata, promueva el derecho a la cultura con sentido democrático, incluyente y equitativo, y con pleno reconocimiento –sin discriminación alguna e incluyente de la cultura de la migración– a la muy rica y amplia diversidad que en la era de la mundialización se expresa en el país; así como evaluar y promover las políticas públicas y el marco legislativo en la materia, tanto para el ámbito de la creación, la promoción y la difusión, como para el de la educación en sus aspectos específicos.

Sin embargo, en la Plataforma Electoral no compromete en los objetivos ni en las líneas de acción, estrategia alguna para lo cultural, con todo y que al principio del documento, en el apartado 3. Visión de país, Eje 4: Todos los derechos para todos los mexicanos, se plantea que la cultura es un derecho consustancial de todos los mexicanos.

El PRI fiel a su origen y vocación partidista, ve el desarrollo social, así como la salvaguarda de los derechos del mexicano solamente en el combate a la pobreza y la desigualdad, garantizar el acceso a una alimentación suficientes y de calidad; garantizar que todos los mexicanos tengan acceso efectivo a los servicios de salud; garantizar que todos los trabajadores formales cuenten con un seguro de desempleo; promover pensión universal para un retiro digno; promover acciones afirmativas para proteger a personas con discapacidades contra abusos de sus derechos; respeto absoluto a los derechos de los niños; respeto y desarrollo integral de las comunidades indígenas; protección civil oportuna y eficaz.

En cambio, en el Eje 5: Educación de calidad para competir y prosperar, Objetivo 6: Arte y cultura para todos, plantea 3 estrategias: fomentar la apreciación del arte y la cultura nacionales los niños y jóvenes mexicanos; fomentar una cultura de paz mediante el arte y fomentar la conservación de las tradiciones y el arte popular. Entre las líneas de acción para alcanzar este objetivo están: incorporar los programáticos de educación básica los elementos fundamentales para desarrollar la apreciación artística en los niños y jóvenes mexicanos; consolidar los programas de generación cultural y artística que fomenten la paz y el desarrollo armónico de la sociedad mexicana; consolidar los proyectos y políticas de fomento de producción cultural y artística de nuestros pueblos originales.

A menos que se sobre entienda que los creadores, intérpretes, ejecutantes, artistas visuales, compositores, así como todos los formadores están incluidos en algunas de la líneas de acción programática del partido, no hay de manera explícita algún compromiso de parte de este instituto político con el sector de las artes y la cultura.

Comentario breve

De crimen de lesa historia, calificó hace un par se semanas, Gabriel Quadri de la Torre, ex candidato a la presidencia de la Republica, el abandono en que se encuentra el Centro Histórico de la ciudad y puerto de Veracruz; del cual hace responsables −por indiferencia, negligencia, dejadez, incuria e ignorancia− a los tres niveles de gobierno, las élites, el sector privado y la sociedad veracruzana.

Abandono que no es privativo de la ciudad que cita, sino de muchas otras tantas que cuentan con bienes patrimoniales edificados, “que podrían ser rival de Cartagena de Indias, del Casco Antiguo de la Ciudad de Panamá, y del de Santo Domingo” (http://eleconomista.com.mx/columnas/columna-especial-empresas/2015/04/24/veracruz-centro-historico-estigma-nacional); que, además de no enorgullecer a los habitantes, ni generar riqueza por vía del turismo arquitectónico, sí representa un peligro para quienes aún los habitan o para los transeúntes que por necesidad deben pasar por esos edificios.