Aquel programa ya añoso que consistía en lograr para Veracruz un cuerpo policial de primer orden, que cumpliera con eficiencia las acciones contra el delito, al menos en la entidad veracruzana parece haberse difuminado, pues a la actual administración estatal sólo le restan dos años y no se advierten señales de convertir en realidad el sueño de los robocots que se anunciaban en espectaculares, esos de “la tercera generación”. En Acultzingo, en Coatepec, en Córdoba, en Córdoba, en Cosoleacaque, en Alvarado, en Lerdo de Tejada, en Xalapa y muchos otros municipios en donde la sociedad ha tenido al enemigo en casa, tal como los acontecimientos han venido demostrando. Ahora, aunque en Cuitláhuac aún no se esclarece qué hacía el Director de la policía con dos elementos más en Santa Ana Chiatutenpam, Tlax.,  llevando a civiles en una patrulla, llama la atención que 18 de los 35 elementos de la policía de Cuitláhuac ya han sido acreditados, imagínese usted.