“En El Universal, el periodista Ricardo Raphael, escribe que: “el nombre de José Andrés de Oteyza fue estelar en la política mexicana, muy al principio de los ochenta, durante el mandato de José López Portillo. Junto con otros integrantes de aquel gobierno debió cargar con el descrédito que implicó ser uno de los promotores de la nacionalización de la banca. Entonces despotricaba contra los intereses privados, nacionales e internacionales, que querían hacerle daño a México. Con dedo flamígero denunció a los “vende-patrias” que intentaron llevarse el patrimonio nacional al extranjero. Nadie en aquella época habría podido suponer que su nombre volvería a ganar fama pública, 34 años después, al convertirse en uno de esos personajes a los que él detestaba. Al parecer el señor Oteyza, como San Pablo, se cayó del caballo, pero del lado más equivocado. Hoy es el presidente para México de OHL, la empresa de origen español que se ha llevado el mayor de los abucheos por su tendencia reiterada hacia la corrupción”. (sinembargo.com)