Abrumado por la seria inestabilidad financiera que lo aflige, ahora el gobierno del estado tiene que cuidar que los coequiperos no peleen públicamente entre sí, tal como lo refleja el exabrupto de Antonio Nemi, Secretario Ejecutivo del Consejo Estatal de Seguridad Pública contra Fernando Obeso, Secretario de Salud; en prevención de mayores desavenencias alguien en el gabinete debe imponer el orden. El incidente de la singular confrontación se produjo en el homenaje conmemorativo del ex gobernador Rafael Hernández Ochoa, en cuyo gobierno, por cierto, ocurrió un episodio parecido, pues en aquel entonces se conocieron las desavenencias entre dos de sus colaboradores, y la crónica narró cuando un destacado político caminaba apresuradamente, casi corría, porque detrás suyo iba otro funcionario que lo retaba a golpes. Cosas veredes Mío Cid.