“Votar y botar.- En Milenio, el político Diego Fernández de Cevallos, escribe que: apuntaré tres razones para ejercer el derecho y cumplir con la obligación de votar y botar: 1ª Es la manera pacífica, civilizada, democrática, constitucional y legal para la integración de los poderes públicos; directamente los ejecutivos y legislativos; indirectamente los judiciales. 2ª Es la manera, con las mismas características que la anterior, para excluir de la función pública —junto con la buscada revocación de mandato y otras excepcionales— a quienes resulten ineptos y corruptos; además de las sanciones económicas, administrativas y penales previstas para los funcionarios que transgredan la ley. 3ª Sirve para recordar a los viejos y hacer saber a los jóvenes que, con todo lo caros, deficientes y perfectibles que nos parezcan y sean los códigos, procedimientos y campañas electorales, sería criminal que perdiéramos lo alcanzado, con enormes sacrificios, durante los últimos 25 años […]. Por eso, y por muc