Ya de por sí recorrer los pasillos y salas del Centro de Cancerología de Xalapa impone dolor y mucho pesar por los tipos de enfermedad que allí se tratan, ahora es una de las instituciones que han sufrido en mayor medida el impacto de la crisis financiera por la que atraviesa el gobierno del estado; desabasto de medicinas, aparatos cuya utilidad es de primera necesidad están descompuestos y no hay para cuando se reparen, son sólo algunas de las manifestaciones de las penurias que allí se viven. Se requiere de un talante de insensibilidad humana para haber conducido a ese hospital a las ruinas que ahora exhibe.