Cuando Veracruz aún era un rinconcito en donde hacían su nido las olas del mar y sólo por curiosidad venían a visitarnos gente de fuera de pronto en las playas de Villa del Mar apareció un pavoroso tiburón que devoró las piernas de un clérigo, el caso trascendió los límites del estado y se difundió a “nivel nacional”. Para contrarrestar esa noticia negativa a alguien se le ocurrió la peregrina idea de culpar a Acapulco, que entonces era el paradigma turístico de México, de iniciar una campaña negativa contra Veracruz porque ya le estábamos haciendo competencia con el turismo. No hace muchos años, cuando se decía que nuestras playas estaban sucias y contaminadas, volvimos a utilizar la misma versión contra Acapulco. Pero ahora, el doctor Horacio Pérez España, del Instituto de Ciencias Marinas y Pesquerías de la UV, asegura que las aguas de las playas del puerto de Veracruz están contaminadas porque llegan las descargas de aguas negras del río Jamapa, más los sedimentos y contaminantes como plaguicidas que la lluvia arrastra de municipios más arriba. “Hay fotos donde se ven las descargas… son más de 40”. ¿Estará de acuerdo con los de Acapulco?