Por Rafael Arias Hernández

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En el IMSS, Veracruz en 214, sólo logra un registro  promedio diario, de 12 empleos formales, requiriéndose cuando menos 192.

Al concluir el sexenio estatal, casi 5 millones de veracruzanos en pobreza.

Las imágenes y los hechos dicen más que discursos, mensajes y boletines oficiales, cuya credibilidad está por los suelos.

Basta ver y leer sobre lo sucedido y difundido en las permanentes protestas, cada vez más numerosas. Como algunas de las de este primero de mayo.

Todas tienen el común denominador: exigen preocuparse y ocuparse de la ausencia de buenos gobiernos.

Y  que, justa e inevitablemente, estarán presentes en la próxima SUCESIÓN EN VERACRUZ.

 PROTESTAS DE EMPLEADOS Y DESEMPLEADOS

 Así que  se multiplican las protestas de trabajadores cada vez más maltratados y sacrificados, así como de los desempleados, subempleados y pensionados. Imposible ocultar indignación y hartazgo. Inútil hacerlo repitiendo con sonrientes y coloridas fotografías de otro planeta,  y con placebos y esperanzadores discursos de otro mundo.

Una vez más en todas partes trascendieron las movilizaciones y protestas que se hicieron presentes en  desfiles o actos formales, supuestamente conmemorativos del trabajo.

Irrupción de la realidad en el tradicional acto oficial, en donde la simulación no puede ocultar una situación laboral cada vez más difícil y en franco deterioro.

Políticas y políticos gubernamentales no logran las suficientes fuentes de empleo y menos, que éstas sean dignamente pagadas  y con las prestaciones básicas.

En México se crearon para 2014, 714 mil empleos formales, demandándose más de un millón al año.

El caso de Veracruz, es muy preocupante, según la Secretaria del Trabajo, en el IMSS se reportan sólo 4,167,  los trabajadores registrados  de enero a enero de 2014 a 2015.  Requiriéndose en el estado, más de  70 mil al año.

Casi 12 empleos formales, en promedio,  diarios. Necesitándose, cuando menos 192.

El reconocido economista Alejandro Soto, comenta que: “Ahí están los resultados: Continúa el mal desempeño 2015 de empleo formal (IMSS) en Veracruz. A este paso este gobierno estatal necesitará 24 años adicionales para cumplir con su meta de 400 mil nuevos empleos “.

DE POBRES A HAMBRIENTOS

 Así, en 2013, entre otras, una acción del gobierno federal,  fue más que suficiente, para poner en su lugar a todos aquellos que desde el gobierno estatal y los municipales, repitieron y  sostuvieron hasta el cansancio que la pobreza en Veracruz no existía y, mucho menos, que crecía; que eran exageraciones académicas y mediáticas; y que quienes lo advertían y señalaban eran obstinados pesimistas y hasta catastrofistas. La acción fue reconocer hambre creciente entre los pobres y marginados.

Hoy multitud de hechos muestran el costo del error. Tarde o temprano la realidad desenmascara o destapa el inocultable, amplio y complicado problema de la pobreza  en todas sus formas, incluyendo ahora, la del hambre.

Y también se comprueba que en lugar de corregir, muchos de ellos aprovecharon la circunstancia para sacar provecho de la desgracia, al condicionar, manipular, orientar y conformar clientelismos a partir de programas asistenciales y de desarrollo social.

Pocas políticas públicas, contados programas gubernamentales y menos políticos y servidores públicos, resultan la excepción a la generalizada regla de contados o nulos resultados favorables; consecuentemente, en general,  en el tema de combate a la pobreza, después de largo tiempo de intentarlo, buena parte de los gobiernos en este y otros temas, han perdido credibilidad y confianza de la sociedad.

Mucha de la repetida evidencia es simple: entre más la combaten, más crece.

Ahí están las cifras, los hechos. A más de tres décadas de lucha oficial, de cuantiosos recursos públicos de innumerables discursos gubernamentales “del vamos bien”; y, desde luego, de gastos gubernamentales innecesarios de autopromoción y auto adulación, así como de condicionamiento, desviación y desaparición de buena parte de ellos, bajo el principio de “político pobre, pobre político”, conocidas practicas delincuenciales que los convierte en ricos de la noche a la mañana.

 Así como insistir, en combatir la ineficiencia y, en no pocos casos, hasta erradicar la delincuencia gubernamental que les caracteriza.

*Academico.IIESES-UV

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@RafaelAriasH