El gobernador de Nuevo León cada vez se muestra más a la defensiva cuando sale a flote el tema de la corrupción en su gobierno; la repulsa social es tal que la candidata de su propio partido, Ivonne Álvarez, ha tomado el tema como bandera de su campaña. No es para menos porque ese asunto vende y reditúa electoralmente; y por asociación de ideas ya parece que en un año estaremos escuchando aquí en Veracruz lo que allá dice la priista: “Y que quede muy claro, no cubriré a nadie de mi gobierno, ni de los gobiernos anteriores que estén involucrados en actos de corrupción sin importar jerarquías o relevancia política…Existe corrupción y funcionarios que abusan del poder. Todos debemos responder por nuestros actos, por eso anuncio con determinación, que la fiscalía investigará los casos de presunta corrupción de mi gobierno y de los gobiernos anteriores e incluyendo los gobierno municipales”. Pero en los hechos aquello es copia del discurso político que aquí ya se escucha, tal parece que nada hay de nuevo bajo el sol.