En el mundo de la globalización a los servidores públicos les está resultando muy difícil simular o engañar, tal como se demuestra con la información acerca de que el presidente Peña Nieto entregó sobre la relación de su patrimonio respecto de una propiedad que, dijo, heredó de sus padres. Pero, inquieta como es, la Agencia Reuters investigó y detectó que esa propiedad Peña Nieto la compró a un tercero en 11.2 millones de pesos, ¿mintió o se confundió?