“La Jornada, asegura en su Editorial, que: “a jornada de violencia que se vivió ayer en Jalisco, Colima, Michoacán y Guanajuato, es la demostración fehaciente de que, a contrapelo del optimismo que puede apreciarse en el discurso oficial, los fenómenos relacionados con el auge delictivo, la inseguridad y la violencia no han variado en el país de manera significativa entre el sexenio anterior y lo que va del actual […]. Los ataques de ayer parecen, más que una reacción, un abierto desafío al Estado por parte de una criminalidad organizada […]. El poder acumulado por las organizaciones delictivas no es nuevo y sería improcedente achacarlo a la presente administración, en la medida en que es producto de una cadena de omisiones e irresponsabilidades que involucra a las autoridades federales, estatales y municipales […]. Por desgracia, lo que ocurre en el país es parte de una descomposición institucional y social de gran calado que no podrá ser resarcida con políticas como las que han mantenido vigentes las recientes administraciones, incluida la actual, que se distinguen por su carácter meramente reactivo y superficial. Se requieren, en cambio, medidas integrales y transversales en los órdenes social, económico, educativo, administrativo, de salud pública y, desde luego, policial”. (Sin embargo.com)