Por Claudia Guerrero Martínez
13 de mayo del 2015

La Universidad Veracruzana sufre la peor crisis administrativa y académica de su historia. Fundada el 11 de septiembre de 1944, gracias a malas administraciones sexenales, desde el Gobierno del que no se ha ido, Fidel Herrera Beltrán, y ahora con Javier Duarte de Ochoa, quien ha dado órdenes a la Secretaría de Finanzas y Planeación de darle a la UV, a cuentagotas, los recursos federales etiquetados para programas de investigación y docencia, que muchas veces nunca llegan, por los desvíos ilegales, para otras partidas estatales.

¿Conocen, inteligentes lectoras y lectores a Carlos Rubén de la Mora Basáñez? Hace cuatro años era el Coordinador de la Maestría en Inteligencia Artificial en la Facultad de Física, terminando un gris periodo, en el que la dependencia educativa no tuvo el resultado esperado pero sí muchos conflictos laborales. Hace tres semanas, regresó a la carga y ahora, ya separada de la Facultad de Física, se crea el Centro de Investigación en Inteligencia Artificial instalado en la antigua Facultad de Música, situada en Sebastián Camacho No 5, en el corazón de Xalapa. Una casa antigua, con valor arquitectónico, la cual, aunque usted no lo crea, por las tardes permanece cerrada. Le cuento.

En la Maestría de investigación en Inteligencia Artificial se ha desarrollado el extraño fenómeno, de que los alumnos se titulan sin tesis. Algunos de ellos no terminan su período escolar y ya están realizando trámites de titulación. Y de esto, sabemos muy bien, que la Rectora Sara Ladrón de Guevara conoce de estos casos y lo permite, pues entre más alumnos titulados haya en la Maestría de Inteligencia Artificial, más bonos de productividad obtiene el responsable de ésta, el Maestro en Inteligencia Artificial, Carlos Rubén de la Mora Basáñez.

Muchos docentes, quienes son investigadores tipo “C” de tiempo completo en la UV, también están becados en el CONACYT. Otros, quienes han obtenido una beca y actualmente sus estudios de posgrado están truncos, sin notificar y seguir cobrando las becas en la dependencia federal, como es el caso del Dr. Alejandro Guerra Hernández, quien pide permiso en la UV, como investigador docente y con goce de sueldo, para ausentarse de sus actividades escolares, con la excusa de cursar una beca del CONACYT en España. Y la realidad es que se va a trabajar tres meses en ese país y a visitar a su novia. El propio Carlos Rubén de la Mora Basáñez asegura haber realizado un Doctorado en Bélgica             y consultando el Registro Nacional de Profesionistas           con la liga: http://www.cedulaprofesional.sep.gob.mx/cedula/indexAvanzada.action no aparece su cédula profesional de dicho posgrado. Ah pero eso sí, se presenta y firma como Doctor.

Es increíble que muchos investigadores en la Universidad Veracruzana no vayan a laborar con la excusa de que están investigando sus proyectos académicos y en realidad, la mayoría, no cuentan ni con un tema de investigación. Pero eso sí, laboran, dando clases en Universidades privadas.

Quién protege a estos investigadores y docentes de la UV. La respuesta entre varios inconformes que sí son productivos y sí laboran, aseguran que el culpable es Rafael Díaz Sobac, quien realiza indebidamente, el doble cobro como Investigador en el Instituto de Ciencias Básicas y es Director General del área Académica-Técnica de la Universidad Veracruzana. Y es quién protege a estos improductivos investigadores.

Otro más es Guillermo de Jesús Hoyos Rivera, quien es investigador de tiempo completo en el Departamento de Inteligencia Artificial y no cuenta con algún proyecto docente o productivo para seguir cobrando su sueldo y prestaciones como investigador de la UV. Además, la Rectoría adquirió sofisticado equipo de cómputo y mucho de él, está en los domicilios particulares de los propios académicos del posgrado en Inteligencia Artificial, entre ellos, el propio Hoyos Rivera, quien indebidamente, además de ser investigador, es el Encargado del Centro de Cómputo, cobrando en las dos plazas. Y usted se preguntará por qué.

Si usted quiere visitar las instalaciones del Centro de Investigación en Inteligencia Artificial, lamento decirlo, pero desde las dos de la tarde ya permanece cerrado. Si algún estudiante pretende ir por la tarde, deberá tocar el timbre, esperar largo tiempo, hasta que atiende un trabajador de ahí, quien abre con una tarjeta con clave. De lo contrario no hay forma de cómo abrir. La Secretaria Irma Méndez Montero, quien debe laborar de 14:00 a las 21:00 horas, la señora no se presenta a trabajar, por estar de permiso, en permiso y por ende, la dependencia académica increíblemente permanece cerrada. Y este caso, lo conoce la Rectora Sara Ladrón de Guevara, quien protege a estos improductivos y flojos trabajadores, por cuestiones sindicales. Y se convierte en cómplice.

Con un presupuesto de 1 millón 200 mil pesos al año, el Centro de Investigación en Inteligencia Artificial gasta estos recursos sólo para su mantenimiento y operatividad. Los sueldos de los trabajadores son aparte. Quizá por eso, ésta dependencia académica puede contratar los servicios del Dr. José Negrete Martínez, a quien la UV le paga 70 mil pesos al mes y además, cobra otro tanto más, como investigador en la UNAM. Peor, cuando aún con sus más de 80 años, pretende concursar por una plaza de investigador de tiempo completo en la UV, la misma está vacante por haberla dejado Miguel Ángel Jiménez Montaño. Y así, Negrete Martínez dejará de ser un investigador invitado, como lo muestra la lista oficial de la UV, de este investigador y los arriba citados, con la liga: http://www.uv.mx/dia/personal/… En ella se aprecia el nombre de Rocío Erandi Barrientos Martínez, quien es la Coordinadora de la Maestría en Inteligencia Artificial y nunca ha dado clases o estar frente a grupo, el cual, es un requisito obligatorio para poder ocupar su actual puesto, el mismo se asegura, brincó de estudiante a Coordinadora de manera inmediata. Y no precisamente por su inteligencia en el tema académico. Y para que les dé más dolor de cabeza, el caso de Brenda Natali Yelmi Castillo, quien es la actual administradora del Centro de Investigación en Inteligencia Artificial, cuenta con una licenciatura en Teatro. Como cereza en el pastel.

Sara Ladrón de Guevara deberá atender ésta dependencia, de muchas otras. Nos defraudó al haber prometido cambios en la UV y siguen las mismas prácticas, los mismos improductivos investigadores de “tiempo completo”, eso sí bien pagados y que no aportan nada a la Universidad Veracruzana. Ella llegó con la espada desenvainada, con muchas promesas y al final, se ha convertido en lo mismo de siempre, callando, tolerando y protegiendo a personal sin razón de ser. Pobre UV, con estos cómplices Rectores, jamás llegará a ser una universidad prestigiosa, en el ámbito nacional.

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