De entrada, cualquiera estaría de acuerdo en que es insaciable la voracidad de quienes en la Sierra de Soteapan lideran a inconformes para sacarle raja a los problemas y al gobierno; sin embargo, también este lleva culpa, y no es poca porque desde el principio no supo negociar y se ha llevado el tiempo ofreciendo promesas sin cumplirlas. Esta es la razón por la que una vez más amenazan cerrar la presa Yuribia porque, una vez más, se les ha incumplido y en esa irresponsabilidad quienes cargan con todo son los habitantes de Coatzacoalcos, que de cerrarse las válvulas de aquel embalse volverán a carecer de agua.