Declara la bisnieta del general Porfirio Díaz: “para el general, México tenía que reconstruirse porque estaba hecho pedazos. ¿Cómo empezó Porfirio Díaz? Con orden y con seguridad y eso le permitió que hubiera progreso”. Sólo que ese “orden y seguridad” significó el sacrificio de miles de vidas de mexicanos inconformes con el despojo de sus tierras, la explotación en las fábricas, la nula movilidad social, la preeminencia de cacicazgos sanguinarios, las interminables reelecciones de Porfirio Díaz. Para justificar a su bisabuelo argumenta “¿cuántos mataron en Río Blanco y ahora cuántos van con estos benditos presidentes?, pues miles; pero de eso no se dice nada nadie”, como si la culpa de estos eximiera al dictador de sus enormes culpas. Invitado para la develación de la estatua, don Armando Fuentes Aguirre, señala: “los regímenes autoritarios están en boga en todo el mundo, se habla hoy de dictaduras. Sí es verdad que se perpetró en el poder, pero hubo otro que cayó en esa tentación, pero se le venera, ese fue: Benito Juárez, quien violó la Constitución”. Es cierto, ¿pero eso lava culpas? 2-septiembre.