Redacción- 2015-09-1713:54:39

Ucrania recibió este jueves un aluvión de críticas por haber prohibido la entrada en su territorio a decenas de periodistas extranjeros, en el marco de nuevas sanciones contra personas implicadas, según sus dirigentes, en la anexión rusa de Crimea y en el conflicto en el este del país.

Ante la oleada de indignación, las autoridades ucranianas tuvieron que dar marcha atrás y retiraron a cinco periodistas, tres de la BBC, dos españoles desaparecidos en Siria y un alemán, de la lista, donde permanece sin embargo un tercer español.

Desde la mañana, el Comité para la Protección de Periodistas (CPJ) deploró la firma de un decreto por el presidente Petro Poroshenko que prohibía la entrada a Ucrania a “al menos 41 periodistas internacionales y blogueros” durante un año.

“Insto al presidente a enmendar este decreto y a excluir a los periodistas”, declaró la representante para la libertad de prensa de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa, Dunja Mijatovic. Un llamamiento difundido por el Consejo de Europa.

“Estamos horrorizados por esta prohibición, que representa una violación absurda y contraproducente de la libertad de información”, dijo por su parte Reporteros Sin Fronteras en un comunicado.

Poroshenko ratificó el miércoles un decreto adoptado previamente por el Consejo de Seguridad Nacional y Defensa (RNBO) que sanciona a casi 400 personalidades y 90 entidades jurídicas por representar una “amenaza, actual o potencial, a los intereses nacionales, la seguridad nacional y la integridad territorial de Ucrania”.

La lista incluía a muchos periodistas rusos que trabajan en medios como la agencia de prensa oficial TASS y las cadenas de televisión RT (ex Russia Today) y NTV, y a corresponsales de otros países como Israel, Letonia o Estonia.

Entre ellos, había tres periodistas de la BBC basados en Moscú, así como dos periodistas españoles, Antonio Pampliega y Angel Sastre, actualmente desaparecidos en Siria, los cuales fueron luego retirados de la lista.

Pero el RNBO precisó que otro periodista e historiador español, César Vidal, que trabaja para el diario La Razón, permanecerá en dicha lista porque una vez se refirió presuntamente a Ucrania como “esa nación artificial que es utilizada (por Occidente) como un arma para amenazar para amenazar al Kremlin”.

El ministerio ucraniano de Política de Información dijo también que mantendría fuera del país durante un año al ruso Dimitri Kiselov, presentador de un programa de televisión claramente antioccidental.

“Estas medidas no pueden tomarse en un Estado democrático. El poder no debe dictar cómo los periodistas deben hacer su trabajo”, reaccionó a la AFP Natalia Ligasheva, experta ucraniana en medios.

“No son únicamente periodistas rusos […] sino también (otros) extranjeros sin ningún argumento. ¿Por qué ellos? ¿Por qué son peligrosos?”, se preguntó en referencia a los sancionados.

El jueves, el RNBO decidió también prohibir la entrada a Ucrania al ex primer ministro italiano Silvio Berlusconi porque se reunió en Crimea la semana pasada con el presidente Vladimir Putin.

El este de Ucrania es escenario de un conflicto desde hace un año y medio que opone a las fuerzas leales a Kiev con los separatistas prorrusos y ha dejado casi 8.000 muertos, según la ONU. Un nuevo alto el fuego instaurado el 1 de septiembre está siendo globalmente respetado.

AgenciaAFP/ AGENCIA IMAGEN DEL GOLFO