En Coatzacoalcos, el dirigente de transportistas, Ramón Ortiz, reclama un adeudo de dos millones de pesos que tiene pendiente con sus agremiados Cotuco, la empresa que construía el Túnel sumergido; alega que no seguirán trabajando en esa obra si antes no les cubren ese adeudo “es dinero que ya me gané y lo quiero”. Ortiz señala: “Nosotros llevamos a cabo el relleno de las rampas donde harán los accesos y abroches para entrar al túnel, apenas fue la primera plática, el jueves hablaremos otra vez”. El Grupo Carso es el nuevo concesionario de esa obra en la que invertirá 600 millones de pesos, el tiempo apremia porque el gobierno estatal quiere inaugurarla antes de que se cumpla su periodo, por lo que se estima que dos millones de pesos no serán obstáculo alguno, más aún si se recuerda los miles de millones de pesos que le han metido a esa obra ya multianual.