Pocas son las expectativas de mejoría para el crecimiento y desarrollo del país. Al discutirse en el Congreso de la Unión el  presupuesto de la federación han surgido opiniones de expertos que no localizan condiciones para que repunte la economía y el nivel de vida de los mexicanos.

El pronóstico no es nada alentador: La mayor fuente de ingresos del país es decir el petróleo se encuentra a la baja; aún cuando es manejable el crecimiento de la deuda, es claro que su destino no ha sido la inversión productiva. A todo esto se suma la caída de la moneda nacional frente al dólar, siendo la nuestra una economía dependiente de tecnología y materias primas, el escenario más visible es de caída en la producción y desde luego en el consumo nacional.