El libramiento de Cardel es una obra muy sencilla, sin embargo su construcción lleva más de seis años y aún no se concluye, si se compara lo que ha costado con lo que representa como obra pública su costo es elevadísimo. Otra obra cara y también inconclusa es la del túnel sumergido de Coatzacoalcos: el costo original era de 2 mil 65 millones de pesos, “sin embargo-dice Tomás Ruiz- durante su construcción, el costo se incrementó a 3 mil 541 millones, es decir, un 70 por ciento más”. Pero el Secretario de la SIOP se enreda en explicaciones cuando asevera que “los 3 mil 541 millones de pesos, a cifras de 2004, equivalen en 2015 a 5 mil 134 millones… No significa que hayan desaparecido 2 mil millones, es simplemente una equivalencia por la diferencia del valor del dinero en el tiempo, por la inflación. En otras palabras: 3 mil 541 millones, de 2004, equivalen a 5 mil 134 en 2015”. Lo cual evidentemente no concuerda con la realidad porque ni la inflación impactaría de esa manera ni el peso ha perdido tanto poder de compra en ese tiempo.