El video que se difunde en redes sociales y que contiene escenas sexuales entre jóvenes asistentes a un antro del puerto de Veracruz, descubre también la complacencia de las autoridades municipales responsables de regular este tipo de negocios.

Aunque otros aspectos igual de delicados quedan bajo la complacencia de inspectores municipales y de otras instancias, por ejemplo: la venta de bebidas adulteradas, el acceso de menores de edad a estos negocios o las medidas de seguridad al interior. Siendo de lo más grave, la frecuente vinculación de estos giros comerciales con el crecimiento de la prostitución y la trata de personas.