Aunque son muchas las señales que remiten a la sumisión del PRD ante el gobierno del estado, resultan muy festivas las declaraciones de los dirigentes estatales del PAN y del PRD en favor de un alianza electoral que les permita enfrentar al PRI en la próxima elección de gobernador y de diputados.

De tal magnitud es la injerencia gubernamental sobre las decisiones internas de este partido que el anterior intento de coalición entre PAN y PRD, fue precisamente dinamitado por el actual dirigente Rogelio Franco Castan en alianza con el gobierno Duartista.