Ayer muchos priistas habrán arqueado las cejas como gesto de preocupación después de escuchar el tono y las maneras utilizadas por el titular del poder ejecutivo para polemizar o responder a los cuestionamientos que públicamente le lanzan sus adversarios; quizá al interior de su grupo compacto hayan celebrado sus expresiones, sin embargo parece que lo han dejado solo en su batalla.

Los senadores veracruzanos que aspiran a sucederlo. y seguramente hasta el propio Manlio Fabio Beltrones. saben que una elección no se gana disparando adjetivos, ni sumando adversarios o deudores.