Aquella estimación bastante optimista del 3.5 por ciento que la Secretaría de Hacienda había estimado para el crecimiento económico de nuestro país en 2015 ha venido en decremento bastante acentuado. Con los recortes ahora se estima que creceremos un 2.34 por ciento, si bien nos va; el hecho de que los ingresos por las remesas superen a los ingresos por venta de crudo es significativo: entre enero y julio de este año sumaron 14 mil 308 millones de dólares, cifra superior al ingreso de divisas al país por la exportación de petróleo. Una prueba de la desaceleración es que las ventas de vehículos ligeros ha disminuido: en junio fue de 27.1 por ciento, en julio de 16.1 por ciento y en agosto de 7.9 por ciento, según la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA) y la Asociación Mexicana de Distribuidores Automotrices (AMDA).