Establecer la suspensión de clases los días 14 y 15 de septiembre, alterando el calendario escolar y afectando la enseñanza de millones de niños veracruzanos es un magnífico despropósito que difumina todo discurso que se diga en torno a la educación en este estado. ¿En base a qué razones el gobierno tomó esta decisión? Los propios maestros señalan que fue para evitar escuchar sus protestas y que son ellos quienes más inconformes están con la suspensión de clases. Ahora hasta el no pago es razón de estado.