Diario íntimo
Por Atticuss Licona
22 de septiembre de 2015

Muy delicadamente y a base de profusos paliacatazos ensalivados, Karla logró sacarme de mi camota que su servidor había convertido en una extensión difusa de mí. No se sabía, le juro, donde terminaba yo y dónde comenzaban las escamas en que se habían convertido las sábanas. Este malogrado septiembre no me ha tratado del todo bien, y aunque ya estoy mejorcito, apenas tuve ganas de rasurarme la barba que poblaba mi rostro intermitentemente. No sé a quién echarle la culpa de tanta huevita en el ambiente, si al Gobierno como ente difuso y controlador, a Javier Duarte -arriesgando me conteste y me mande un cariñito como el que le envió a Susana Zabaleta-, a Peña Nieto que es al final de cuentas el instigador máximo de la desgracia azteca, o al grupo Higa por no haber entregado casitas blancas a todos los mexicanos (ahí sí ni repelaríamos ¿verdad?).

Ya viene el otoño y con él comienzan el periodo de definiciones. En octubre da inicio formal el periodo electoral que no terminará hasta mediados del año entrante. Si la NFL durara tanto como nuestros periodos electorales conozco a muchos que serían inmensamente felices. Para estas fechas ¿Usted ya tiene a su gallo? Cuestión que aunque parece meramente estética a muchos los tiene de cabeza. En el ambiente hay hectoristas, pepistas, morenistas, laguistas, silvistas, miyulistas, y un sinfín de corrientes cuasifilosóficas dispuestas, pero sobre todo hay un miedo terrible y muchos tratan de perfeccionar el arte de apostarle a todos sin que lo encasillen con ninguno.

Eso es considerando sólo la opción para gobernador… imagínese si encima se tiene en cuenta las opciones para diputados locales. En esa gleba también hay muchas opciones y son muchos los que tienen méritos, aspiraciones y simpatías. En Xalapa, por ejemplo, las opciones se escancian a la vista de todos. Algunos tienen verdadera oportunidad, otros sólo aspiran opio liminar. Algunos serían excelentes diputados, otros serían excelentes candidatos, pero pocos garantizan la fusión perfecta. Renato Alarcón, delegado del ISSSTE, sería un excelente diputado y su paso por esa dependencia le ha dado la oportunidad del trato amable y la cercanía con la necesidad imperiosa y suprema que es la salud. Viendo a los enfermos a la cara en su momento de debilidad le habrá dado, sin duda, sensibilidad. Lo conozco de hace tiempo, pero no por eso considero que sea una excelente opción (conozco a muchos de toda la vida y no les confiaría ni un paraguas de campaña), sino por su caminar discreto pero constante, sin altibajos y sin cuestionamientos.

Rodrigo Montoya, mucho más joven que Renato, me dijo que él lo que quiere es seguir apoyando a Américo Zúñiga desde la particular. Pero caray Rodrigo, podrías hacerlo muy bien como diputado ¡piénsalo! Aclarando que no meto las manos al fuego por nadie (no me vayan a quedar en puros muñungos), las veces que he tratado con él lo he visto como un joven serio y formal, que tiene al momento una carga y responsabilidad laboral que no es nada fácil pero que lleva con dignidad y esmero. Quien piense que ser Secretario Particular de un alto funcionario es fácil, está muy pero muy lejos de la realidad, se necesita empaque. Rodrigo tiene camino recorrido, habla y dialoga diariamente con grupos de mujeres, jóvenes, empleados, sindicalizados, líderes vecinales y la prensa, y para todos tiene la atención debida… trae, en síntesis, tablas.

Corintia Cruz sería otra buena diputada también, pero le falló que no me invitó a su fiesta. Sólo una vez la escuché hablar en público, en la ceremonia de graduación de unos chicos de universidad y la verdad me sorprendió su facilidad de palabra, fluidez de conceptos y dominio de la situación. Sé que tiene también mucho jale entre la tropa y que, obvio, levanta envidias pues en esta sociedad machista todavía cuesta aceptar que hay mujeres guapas e inteligentes que aspiran a hacer política. No me invitó a su fiesta, y como dirían en mi pueblo, qué bueno… total que ni quería, snif snif.

Hay otros, muchos más, pero se me acaba el espacio que tienen a bien ofrecerme en este medio y todavía no termino de quitarme las legañas de los globos oculares. Ya está terminando el verano y viene la estación que más disfruto. El otoño y sus colores, su viento frío y las hojas caídas poblando la entrada de mi casa. Levantémonos pues y marchemos diligentes hacia el final del año, que antes que se dé cuenta ya habrá terminado.

Tome nota: Javier Duarte aseguró que comprará el Gobierno energía eléctrica al mejor precio ¡excelente!… pero ¿nos la venderán más barata a los usuarios?

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