Journal Veracruz
Por Camilo González
10 de septiembre de 2015

El presupuesto Base Cero es una oportunidad única para asignar recursos a la educación superior. Las universidades públicas son instituciones que deben pervivir para el futuro, pero quienes asignan el presupuesto no lo ven de la misma manera.

Desde 2013 la Universidad Veracruzana ha dejado de recibir subsidios federales y estatales por el orden, según ellos, de $867.9 millones al 13 de agosto de aquél año, que se convirtieron en $1,008.0 millones a fines de 2014 y que, según ellos, hasta este año eran unos $2,058.6, de los cuales 433.4 millones obedecen al orden federal extraordinario y para los minuciosos 1,625.2 al local (de los que 243.8 serían extraordinarios).

En el sórdido y vetusto lenguaje del sistema político nacional eso antes significaba algo.

Impuestos al narco

Si el Estado es el único que relativamente tiene la capacidad de enfrentar al narcotráfico y someterlo, los ingresos que deben provenir de ahí tienen la oportunidad de ser utilizados productiva y eficientemente, para no desperdiciarlos a lo estúpido, como prácticamente han hecho en los últimos 20 años los políticos en este país.

¿Se imagina el lector a la rectora Sara Ladrón de Guevara inaugurando una biblioteca digital para los estudiantes de la Universidad Veracruzana fondeada con los impuestos al trasiego de drogas a Estados Unidos?

Acaso la Embajada Norteamericana podría facilitar los recursos.

El costo estimado del comercio ilegal ronda los 500 mil millones de dólares y es enteramente financiado por los consumidores norteamericanos, pues los europeos tienen sus propias estimaciones junto con los asiáticos “en desarrollo”.

Comercio mundial

La transnacionalización de la economía ha destrozado los alcances del estado de bienestar. En el macrocosmos es evidente con la explotación de los recursos naturales, humanos y de todo tipo que externalizan las empresas como WalMart o Nissan ha impactado en los gobiernos nacionales. Por ende, la oposición bolivariana al sur del continente ha sido un dolor de cabeza para el Departamento de Estado y lo es para ellos el mesianismo de AMLO.

Así también ha ocurrido en el microcosmos, por ejemplo, con el caso de la Universidad Veracruzana o como en los gobiernos de Miguel Alemán y Fidel Herrera se permitió el desmantelamiento del aparato de Estado, sin ninguna regulación por parte de Ernesto Zedillo o Vicente Fox, lo que produjo un desastre financiero que Felipe Calderón no hizo más que empeorar.

Claro, pero nadie se equivoca en este país y vamos bien Videgaray.

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