El viaje del jerarca de la iglesia católica a la isla de Cuba y luego a los Estados Unidos sólo viene a confirmar el relevante papel que ha tenido el Papa Francisco como promotor del restablecimiento de las relaciones diplomáticas y comerciales entre ambas naciones.

Jorge Mario Bergoglio, que adoptó el nombre de Francisco, ha impuesto una agenda poco usual en la iglesia católica: homosexualidad, divorcio y pederastia al interior de la iglesia han sido abordados desde otra óptica.

Antes la actuación del papa Juan Pablo II había sido determinante en la caída del bloque socialista y en el consecuente reacomodo político y económico del mundo; hoy nuevamente se hace sentir la gran influencia lograda por la iglesia católica en asuntos económicos politos y sociales.