MOLE DE GENTE
VIRGINIA DURAN CAMPOLLO

“Siempre he respetado a mi padre, pero… ¡La Patria es Primero!” registra la historia arguyó valiente el general Vicente Guerrero, al rechazar el indulto que le ofrecía el virrey Apodaca a través de su progenitor. La patria es primero. Un concepto que nos enlazaba, en la visión de hombres y mujeres realmente comprometidos con el bienestar de la nación.   Crecimos, sobre todo en las clases de civismo, en el conocimiento de cómo se forjó nuestra nación y la de los mexicanos que nos dieron patria y  libertad, con el costo de sus propias vidas. Nuestras tradiciones son de enorme belleza y sentimientos profundos. Es necesario que maestros y padres de familia, que son formadores y forjadores, nunca olviden de rescatar estos valores cívicos que nos hacen orgullosos, entre muchas cosas más, de ser mexicanos. No podemos permitir  nos roben la identidad. Lo más valioso que puede tener un ser que vive, en un país tan grandioso como el nuestro. Lo registra no sólo la historia nacional sino la universal. A México hay que sentirlo en la venas. Hay libros de una lírica  romántica al respecto como “El Corazón de Piedra Verde”, “La vida Cotidiana de los Aztecas” y  “Azteca” que nos muestran de forma novelada, entre otros aspectos,  la verdadera riqueza de la que somos dueños.  La primera del escritor español Salvador de Madariaga; la segunda del francés Jacques Soustelle y el tercero del estadounidense Gary Jennings. Tres importantes miradas, sobre la grandiosidad de nuestra real cultura. El por qué sentirnos inmensamente satisfechos de ser mexicanos, herederos de grandes culturas y descendientes, de alguna manera, de emperadores. Hay que restablecer la fuerza de nuestras raíces, en las venas de nuestra niñez y juventud principalmente. Es la pujanza que necesitamos. *** En un estado de derecho como el nuestro, se tiene la libertad tanto de expresión como de actuación siempre con el respeto al derecho ajeno, establecierá don Benito Juárez.  Los que acudieron a las fiestas patrias del centro y de los estados, hicieron uso de su gusto. En una gran mayoría, el desencanto estuvo presente. Lo que estamos viviendo, nunca lo habíamos padecido. Ni siquiera en la llamada decena trágica de los panistas, que con Calderón dieron 80 mil muertos y en lo que va del sexenio peñista  60 mil registrados, pero faltarían los de las fosas comunes que son innumerables en todo el país. Los que estamos ciertos de que vamos a la deriva y que los gobernantes no tienen una pizca de misericordia o razonamiento para crear otro ambiente más seguro y benéfico para la población. Un estado acusado  “por su inhumanidad y la devastación de lo humano, y el  clamor por la justicia, la paz y la libertad humilladas”, en el pensar de Javier Sicilia el poeta de “¡ya estamos hasta la madre!”. Un México con hambre y   sed de justicia, según lo vio Luis Donaldo Colosio en un discurso   que le costó la vida. Un México administrado por ineptos que arroja “asesinatos dolosos, feminicidios, secuestros, criminalización de las protestas sociales,  violaciones a los derechos humanos, el aumento de la pobreza, el nepotismo, la protección a familiares con vínculos de corrupción, las concesiones empresariales, allanamientos de morada, violaciones sexuales, retenciones ilegales, torturas contra la población en general, represión, miseria , trato indigno. Silencio de medios de información afines y promesas rotas. Represión, indiferencia e incapacidad para gobernar y representar intereses populares. Muerte de periodistas, luchadores sociales, activistas políticos y defensores de la vida en general. La verdad la construye la oligarquía de este país”, en el sentir del sociólogo Marco Antonio Almaraz. En el nuestro, ésta sí es la verdad histórica no la de Murillo Karam.*** Acompañado por más de cinco mil miembros de los Comités Regionales Campesinos (CRC) de la entidad, Juan Carlos Molina Palacios se registró como candidato único a la presidencia de la Liga de Comunidades Agrarias y Sindicatos Campesinos de la CNC, en el Estado de Veracruz. El líder cañero, tiene la firme convicción de que con un proyecto basado en planificación, honestidad y trabajo, el sector campesino recuperará la fortaleza que lo caracterizaba. Molina Palacios externó que con la unión de los productores del campo, será posible que esta organización cenecista impulse nuevamente al sector.  Traer los recursos, meter proyectos y  que los productos vayan a la alza es su prioridad para  “demostrar la calidad que existe en Veracruz, en donde tenemos gran diversidad agrícola, el mejor ganado y queremos lograr tener también la mejor genética”. Muy bien. *** Y para las agruras del mole…usted sabrá qué tomar. Hasta la próxima.