Marco Antonio Aguirre Rodríguez
Místicos y Terrenales

 

  • La verdad del rescate financiero de Veracruz
  • La mentira de la reestructuración
  • ¿Otro préstamo sin condiciones?

En definitiva, el gobierno del estado de Veracruz tiene una insolvencia financiera fuerte, muy fuerte, que lo ha llevado a una parálisis casi total y a reclamos por falta de pagos casi cotidianos.

La administración de Javier Duarte hoy está en quiebra, y necesita de un rescate financiero por parte del gobierno federal para continuar, pero esto lo disfrazan llamándolo “reestructuración” de la deuda y de paso siembran la cantidad de 5 mil millones para generar un clima de aceptación social hacia un nuevo crédito que buscan por ésta cantidad.

Pero si en realidad lo que habrá de darse es una intervención financiera para un rescate económico, entonces lo mejor es que se designe a un interventor ajeno al gobierno local, que ponga orden a las finanzas, ante la incapacidad manifiesta del fidelato para llevar una buena administración con Javier Duarte.

Arturo Mattiello Canales, experto en finanzas, apunta que “en lógica jurídica” si es factible la intervención del gobierno federal para un rescate económico del gobierno veracruzano.

Pero también menciona la falta de antecedentes inmediatos y de soporte jurídico concreto sobre el tema.

Hoy el Secretario de Finanzas del estado, Antonio Gómez Pelegrin, habla de la reestructuración de la deuda del estado de Veracruz, pero como una acción que se trabaja junto con la federación.

De hecho la visita que Javier Duarte realizó a la Secretaría de Hacienda (donde no lo recibió el titular Luis Videgaray) era con esa pretensión.

¿Pero cómo se va a reestructurar una deuda si no se tiene para pagarla?.

Por eso es que en realidad, lo que se pide es un rescate financiero por parte del gobierno federal hacia la administración de Javier Duarte, pero sin quererlo llamar así, porque al hacerlo se estaría reconociendo la insolvencia financiera en toda su extensión.

Pero además al volver explícito que esto sería un rescate financiero sería evidente que llegaría un interventor a la Secretaría de Finanzas y Planeación para administrar los recursos, ante la incapacidad real del gobierno del estado de hacerlo de manera eficaz por si mismo.

El hoy titular de la Sefiplan en una entrevista banquetera deslizó que para “reestructurar” la deuda del estado se requerían “por ahí” de los 5 mil millones de pesos, cantidad que se ha dicho de forma simulada que puede ser la de un nuevo préstamo para Javier Duarte.

Es decir, su administración lo que en realidad quiere es que se le entreguen otros 5 mil millones de pesos, pero sin condición alguna, para ejercerlos como mejor le parezca.

¿Qué ocurriría si le dan un dinero así al gobierno de Javier Duarte?.

Lo más seguro es que pasaría lo mismo que con los ingresos que ha recibido a lo largo de los 5 años de su administración: desaparecerían sin que quede registro de quién los tomó.

Por eso mismo es inconveniente que se le de una nueva entrega de dinero a la actual administración estatal y en cambio si es necesario que se reconozca la situación de quiebra económica, que se declare la insolvencia monetaria y que se de un rescate financiero del estado de Veracruz.

El gobierno estatal está en una quiebra financiera real.

Una quiebra económica de una institución (de acuerdo con el Diccionario de Economía y Finanzas de eumed.net) se produce cuando sus pasivos son superiores a sus activos, llevando a un cese en el pago de sus obligaciones y a la imposibilidad de continuar en sus actividades. Para que se produzca una quiebra es preciso que la situación apuntada no sea coyuntural o pasajera, pues en este caso es posible compensarla mediante el crédito, sino debida a circunstancias que dependen de la propia estructura de la institución o de su situación en el mercado.

De acuerdo con esto, la quiebra económica tiene cuatro condicionantes:

  • Gasto mayor a los ingresos
  • Cese de pago de obligaciones
  • Suspensión de actividades
  • Situación estructural

Y cada una de ellas se cumplen plenamente en el caso del gobierno del estado de Veracruz.

  • Hoy, definitivamente, los ingresos que tiene Veracruz están por debajo de las necesidades económicas del mismo, ¿qué es lo que genera este desbalance?.
  • No hay pago a proveedores, no hay pago de obligaciones económicas con los trabajadores, no hay pago a entidades dependientes (como la UV y el IPE).
  • No hay obra pública, hay prestación deficiente de servicios (como salud, educación, infraestructura, seguridad pública).
  • Este es un circulo vicioso que ha provocado incluso las 15 demandas que existen contra el gobierno del estado de Veracruz por parte de la Auditoría Superior de la Federación y que involucran por lo menos a 29 funcionarios y exfuncionarios estatales (entre ellos algunos hoy diputados federales, como Adolfo Mota, Edgar Spinoso y Tarek Abdalá).

Esto es precisamente una de las grandes incógnitas: ¿En que se gasta el dinero el gobierno de Javier Duarte, si no hay obra pública, si la nomina estatal está contenida y se tienen adeudos por todos lados?.

¿En qué?.

Así pues, lo que en Veracruz procede es un rescate financiero, pensando en el bienestar público, no de la camarilla del fidelato en el poder.

¿Porqué darle más dinero a quién ha demostrado plenamente que es ineficaz para administrarlo?.

Y el rescate, obviamente, debe venir con un interventor para la Sefiplan.

De hecho esto es lo que deberían promover los senadores Yunes, tanto Pepe, como Héctor (por el lado rojo), como Fernando (por la parte azul).

Los terrenales lo que deseamos es la reactivación económica de la entidad y un estado de bienestar; los místicos, a quienes les corresponde tomar la decisión ¿tendrán la voluntad de hacerlo?.

CAMBIO VIALIDAD EN XALAPA. Uno de los grandes problemas que tiene Xalapa, la capital del estado, es la vialidad.

Y la Secretaría de Seguridad Pública en funciones de la Dirección de Tránsito (que maneja el hasta ahora nada eficiente Edmundo Martínez Zaleta) generó un laberinto vial en la zona del mercado de Los Sauces.

La intención, supuestamente, es darle mayor fluidez a esa parte de la ciudad, pero en las condiciones en que se encuentra más bien parece que la idea es hacer que los vehículos se metan en una gran rueda que provocará una mayor contaminación ambiental.

Ojalá que el experimento les resulte, por el bien de todos los que transitan por ese lugar.