camara-de-diputadosRedacción- 2015-09-1009:12:14

El Congreso mexicano realiza una vigilancia débil sobre el gasto público. Su labor se enfoca exclusivamente en aprobar una propuesta de presupuesto en la que no participa y tampoco da seguimiento al ejercicio de los recursos o a los cambios que realiza el Ejecutivo, quien tiene camino libre para quitar dinero a un programa y dárselo a otro sin justificación.

De acuerdo a lo publicado por Animal Político, en la implementación del ciclo presupuestario —el ejercicio del gasto público— el Congreso obtuvo un puntaje de 20 de 100 puntos posibles, informó este miércoles Fundar. Centro de Análisis e Investigación, tras presentar los resultados del Índice de Presupuesto Abierto 2015 (OBI, Open Budget Index).

“La legislatura brinda vigilancia débil durante la fase de implementación del ciclo presupuestario. No se lleva a cabo un debate previo al presupuesto en la legislatura, de modo que la opinión de las y los legisladores no está reflejada en la Propuesta de presupuesto del ejecutivo. El Ejecutivo tampoco recibe aprobación previa por parte de la legislatura antes de implementar un presupuesto suplementario. La legislatura no es consultada, ni en materia legal ni en la práctica, antes de la transferencia de fondos del Presupuesto aprobado o antes del gasto de ingresos no anticipados”, detalla Fundar sobre la calificación de Vigilancia del presupuesto.

En México es común que a lo largo del año se realicen ajustes presupuestarios que implican remover recursos de un programa para dárselos a otro, estos cambios ocurren incluso entre secretarías de Estado.

Aunque el Congreso está a cargo de la aprobación de recursos para cada instancia de gobierno, no se necesita la autorización de los legisladores para hacer modificaciones presupuestales.

Cuando se realiza una consulta al Congreso, en realidad ésta ocurre después de que los cambios ya se hicieron y es sólo para informar sobre los mismos.

Animalpolítico.com / AGENCIA IMAGEN DEL GOLFO