La canciller Claudia Ruíz Massieu en conferencia de prensa afuera del hospital Dar Al Fouad.  Foto: AP / Nariman El-Mofty
La canciller Claudia Ruíz Massieu en conferencia de prensa afuera del hospital Dar Al Fouad.
Foto: AP / Nariman El-Mofty

MÉXICO, D.F. (apro).- El gobierno de Egipto sembró dudas sobre su verdadera intención de esclarecer el ataque aéreo del pasado domingo, en el que murieron ocho mexicanos y cuatro guías de ese país.

La agencia EFE reportó hoy que la fiscalía egipcia emitió una orden para prohibir a la prensa la difusión de cualquier información acerca del incidente que no provenga de los comunicados oficiales.

El Ministerio Público alegó que esta medida serviría para proteger la “integridad de la investigación” que el gobierno egipcio prometió a su contraparte mexicana a través de sus canales diplomáticos y del propio presidente, el mariscal Abdelfattah Al-Sisi.

Distintas autoridades del régimen militar reiteraron que la investigación sería “expedita, exhaustiva y transparente” sobre el “error” que cometieron las fuerzas de seguridad al bombardear el campamiento que instalaron los guías y los turistas para almorzar.

En la carta abierta que publicó ayer el canciller egipcio Sameh Shoukry, el jefe de la diplomacia defendió a las fuerzas de seguridad de su país –“son los más cautos y cuidadosos cuando se trata de preservar la vida de otros”, dijo–, e intentó desviar la responsabilidad hacia las propias víctimas.

“Existen informes, muchos de ellos contradictorios, con respecto a si el convoy turístico tenía los permisos necesarios, si se habrían desviado hacia una zona restringida o si utilizaron vehículos todo terreno en un lugar de autobús de turistas”, redactó.

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