“Ecos del Informe. Las cifras perdidas – En Milenio, el periodista, novelista e historiador Héctor Aguilar Camín, escribe que: “es parte del hábito nacional suponer que las cifras del Informe presidencial están maquilladas, mejoradas mañosamente o simplemente falsificadas, para que los logros del Presidente luzcan abrumadores. El Informe es un acto de autoridad que incluye el derecho a aburrir a la audiencia. La retahíla de cifras se ha reducido bastante y la duración del Informe también. Pero las cifras siguen sin oírse, porque siguen siendo excesivas, no se jerarquizan, y las realmente importantes no vienen acompañadas de profundidad analítica y toma de posiciones sobre su significado. Un ejemplo: la reducción de homicidios anunciada por el Presidente Peña Nieto […]. Creo que los ciudadanos habrían escuchado con interés la explicación del Presidente de por qué sucedió esto, qué hizo el Gobierno para lograrlo, qué le falta por hacer y por qué la percepción de violencia es mayor en medio de su reducción absoluta. Lo mismo puede decirse de otras cifras fundamentales del Informe sobre empleo, inversión, impuestos, crédito, reducción de tarifas, etcétera. Son cifras pérdidas o mudas, fundamentalmente porque el Gobierno no las explica, acaso porque no quiere entrar al debate de lo que significan para él”. (sinembargo.com).