Así como acumula críticas por su admiración al dictador Porfirio Diaz, el alcalde orizabeño Juan Manuel Díez también suma logros a su gestión; severamente cuestionado por su particular visión de desarrollo, puede presumir haber logrado la categoría de Pueblo Mágico para su municipio.

Orizaba, donde alguna vez se instalaron los poderes y la capital del estado, hoy, con todo lo mágico que pueda tener, parece ser un paraíso para el predominio de la inseguridad y de la violencia, así lo deja ver una de las jornadas más sangrientas que se recuerden en la región y que arrojó al menos 10 ejecuciones, dejando ver que algo anda mal, bueno hasta al propio comandante de la policía de Juan Manuel Díez lleva varios meses desaparecido.