Tres son los Secretarios del actual gobierno a quienes se advierten ganas de sacar adelante la administración estatal: El de Gobierno, el de Finanzas y el de Infraestructura y Obras Públicas. Pero mientras el de Finanzas pena por pagar y el de Gobierno negocia y atempera ánimos sociales y políticos, el de Obras Públicas necesariamente tiene que gastar, aunque con el problema de la deuda busca argumentos que no son convincentes. Como eso de que los recursos para el Puente escénico no será deuda porque se “pagará conforme al avance, al cumplimiento de estándares y el mantenimiento”, es decir habrá recursos para irlos invirtiendo en la obra; falta que diga de dónde provendrá ese dinero si como está visto en el erario no lo hay. Será por asociación público- privada, a ver que inversionista se arriesga en un compromiso con un gobierno que está a punto de concluir y empantanado en una crisis de pago que no se ve para cuando se vaya a resolver. Parece que Tomás Ruiz llegó demasiado tarde porque debe reconocérsele iniciativa. Pero…