grito1 Redacción- 2015-09-1110:33:15

La Presidencia de la República canceló la cena de gala que tradicionalmente realiza en Palacio Nacional la noche del 15 de septiembre, en el marco de la ceremonia del Grito de Independencia.

La decisión de no realizar este encuentro, al que suelen acudir invitados especiales como empresarios y diplomáticos, es parte de las medidas de austeridad que impulsa el presidente Enrique Peña Nieto, según detallaron las fuentes.

“Estamos hablando de que debe haber austeridad y debemos empezar por esto”, dijo un funcionario.

La decisión ocurre luego de que Peña Nieto ha llamado a que el gobierno federal “se apriete el cinturón” en el presupuesto para el próximo año. En línea con ese mensaje, el proyecto de gastos que el mandatario propone para 2016 plantea una reducción de 16% en la partida para la Oficina de la Presidencia de la República.

Además, sucede en medio de llamados de algunos ciudadanos, difundidos en redes sociales, a que la gente no acudiera a la ceremonia del Grito de Independencia en el Zócalo capitalino, en protesta contra el gobierno y por casos como la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa hace casi un año.

Cenas costosas

El festejo público y, sobre todo, las fiestas privadas que los presidentes ofrecen en Palacio Nacional para celebrar el Grito de Independencia habían significado costos millonarios para los mexicanos.

En esas celebraciones, a las que además de los secretarios de Estado y sus familias tradicionalmente asisten el cuerpo diplomático acreditado en el país, empresarios y otros invitados especiales, la Presidencia gastó 50 millones 211,114 pesos tan solo en los tres últimos festejos: el último de Felipe Calderón y los dos primeros de Enrique Peña Nieto.

De acuerdo con información de transparencia, en 2012 Calderón gastó 13.7 millones para la celebración llamada \”Gracias, México\”, en la que el presidente del Partido Acción Nacional (PAN) se despidió de su mandato (2006-2012).

En esa fiesta se iluminaron los patios de Palacio Nacional, hubo cuadros de danza regional y se instalaron salas tipo lounge para los invitados.

En tanto, en el primer festejo de Peña Nieto, en 2013, se gastaron 17.4 millones de pesos. En esa ocasión, el mandatario se disculpó con los asistentes al informar que no se podía quedar, porque debía atender la emergencia en Guerrero sucitada por las lluvias de Manuel e Ingrid, que dejaron más de 100 muertos y casi 250,000 personas afectadas.

CNN México/ AGENCIA IMAGEN DEL GOLFO