La política de generación de empleo que tanto difunden las autoridades locales y federales no corresponde con la realidad que estarán viviendo 1600 trabajadores del sistema agua y saneamiento que fueron despedidos por el organismo y que a partir del 28 de septiembre no podrán ingresar a la que consideran su fuente de trabajo.

Medidas legales y la movilización popular serán los mecanismos como se intente defender la fuente de ingreso de 1300 trabajadores sindicalizados y 300 empleados de confianza, impensable que esto no vaya a tener impacto en el tapete político electoral del 2016.