maxresdefaultIsrael Hernández/Boca del Río- 2015-09-2513:18:54

Si en México no se logra estabilizar la tasa de obesidad y diabetes entre la población, las instituciones de salud del gobierno están condenadas a colapsar en un plazo de 10 a 15 años, consideró Jorge Calles Escandón, titular del área de endocrinología del Hospital MetroHealth de Cleveland, Ohio.

De visita en Boca del Río para participar en el Curso Regional de Medicina Interna, el especialista vislumbró una seria crisis en el sector médico público, pues el presupuesto será insuficiente para atender las múltiples complicaciones que dejan ambas enfermedades.

“Si la situación por lo menos no se estabiliza, ya no combatir, sino contener, el IMSS o ISSSTE quedarán en bancarrota (…) El paciente que tiene diabetes no tiene cura y está propenso a consecuencias muy costosas”, expuso.

Calles Escandón recordó que la diabetes en la causa número uno a nivel mundial de ceguera, así como de otros tratamientos asociados a las diálisis y a los infartos cerebrales en jóvenes y adultos.

“Ahora ya nos encontramos con niños y jóvenes de 10 ó 15 años con diabetes y con ataques frecuentes al corazón. Recuerdo que hace 25 años era muy complicado encontrar a un niño con diabetes tipo 2, y si lo encontrabas hasta publicabas el caso en una revista médica.

“Pero ahora el número de menores de edad con diabetes tipo 2 sobrepasa a los que tienen diabetes tipo 1”, expresó.

El médico endocrinólogo de origen mexicano pero con una carrera exitosa en los Estados Unidos, explicó que los malos hábitos alimenticios de los mexicanos han sido inducidos durante los últimos 20 años por la mercadotecnia y la imposición de un nuevo estilo de vida.

“De pronto los mexicanos empezaron a consumir alimentos con altas cantidades de azúcar, bebidas azucaradas que anteriormente se tomaban esporádicamente, pero ahora son parte de la alimentación diaria”, dijo.

Jorge Calles señaló que la obesidad, cuya presencia en México alcanza a 4 de cada 10 personas, es un problema de salud pública a nivel mundial que debe ser enfrentado por los gobiernos, pero además, en un cambio de hábitos de los individuos.

“El asunto de la prevención es clave: Comer bien, bajar de peso y hacer ejercicio. No es fácil, pero de la voluntad de vencer a la mercadotecnica que nos impulsa a comer, consumir y comprar, podremos reducir las consecuencias en la salud”, sostuvo.

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