No es acertado que el gobernador proclame que cuando se habla mal de su gobierno se afrenta a la sociedad veracruzana, pues son entidades muy diferentes, en ocasiones hasta antagónicas, y porque en el universo social el gobierno es sólo una parte, importante por cierto, pero no lo es todo. Aquello del “estado soy yo” tuvo vigencia en tiempos y circunstancias muy diferentes. Pero, además, la afirmación del gobernador sobre los agravios a Veracruz cuando se refieren a su gobierno, es efecto de boomerang porque corre el riesgo de se concluya que se ataca a Veracruz precisamente por su gobierno. Socializar las pérdidas y privatizar las ganancias es una ecuación que no siempre da resultados positivos.