Ya hace algunos años el sacerdote Alejandro Solalinde declaró que la entidad veracruzana era un enorme cementerio de fosas clandestinas, entonces el mundo oficial se le fue encima y el calificativo menos ofensivo fue el de “irresponsable”. Sin embargo, el reciente hallazgo de nueve cuerpos inhumados de manera clandestina en el municipio de Alvarado parecen darle la razón al sacerdote Solalinde; ¿quiénes fueron los allí localizados? Ojala algún día se sepa.