Tiene razón Tomás Ruiz cuando insiste en que la administración pública no debe distraerse por los calendarios electorales: “No podemos tener calendarios electorales en la cabeza, cuando dice no va a terminar a qué se refieren, probablemente es una obra que por su relevancia tome más tiempo concluirla, pero eso no significa que vamos a dejar de trabajar por los veracruzanos, no por eso vamos a dejar de hacer obras que se requieren y que sí ya hoy son una necesidad, imagínense en 5 ó 10 años lo que va a ser esa zona”. En esencia así es, pero lo que realmente está a discusión es proponer obras que no se llevarán a cabo, no porque no se requieran sino porque no están al alcance de esta administración y suenan demagógicas ya que proyectar y porque, además, en cinco años poco se hizo y al final se están proponiendo obras que ni proyecto tienen.